Lo cierto es que este tipo de actuaciones comunitarias gozan de tradición en la mismísima Nueva York, la ONG Green Guerrilla lleva desde 1973 convirtiendo solares en jardines y huertos urbanos. Los movimientos sociales son auténticos agentes para hacer ciudad, y van mucho más allá de esperar a que los políticos cumplan sus promesas, aquellas que pasada la fiebre de las precampañas y campañas electorales (cada vez más narcotizantes) pasan al cajón del olvido, cuando no al cajón de si te he visto no me acuerdo... Ojalá que el ejemplo de Green Guerrilla siga cundiendo por estos pagos:
"Si hay un solar vacío en un barrio, para los españoles es más normal poner una reclamación para que el Ayuntamiento actúe. En Estados Unidos la gente se une para actuar, limpiar y plantar. Nosotros solos sin ayuda institucional", continúa. Así lo hizo Liz Christy, la pionera, movilizando a decenas de voluntarios. La idea surgió en los setenta, una época de crisis que llenó Nueva York de espacios vacíos y abandonados que se fueron ganando para la comunidad.
Entrevista a Steve Frillman en http://www.elpais.com/articulo/ultima/hay/solar/vacio/debemos/ir/limpiar/plantar/elpepiult/20100105elpepiult_2/Tes

Me encantan este tipo de actos subversivos que transforman nuestras ciudades.
ResponderSuprimirCreo que "lo subversivo" es lo que hacen las administraciones, dejando que los solares se pongan hasta la colcha de hierbajos y basura.
ResponderSuprimirDesgraciadamente pienso que en nuestro país el ciudadano medio sigue sin involucrarse en el cuidado de su medio ambiente próximo. Aquí sigue vigente esa máxima de que "lo que es de todos no es de nadie"... Y esto también es bastante subversivo...
Saludos.