domingo, 24 de mayo de 2009

La Huerta del Rey Moro

La Huerta del Rey Moro constituye el mayor espacio público no urbanizado del casco histórico, situado entre las calles Sol y Enladrillada, procede de una antigua huerta medieval, como gran parte del entorno de conventos existentes en el Casco Norte de Sevilla.

Vinculada a la huerta está la Casa del Rey Moro, de estilo gótico-mudéjar de finales del siglo XV y considerada la más antigua construcción doméstica tras el Alcázar. Su extensión indica que debió estar habitada por miembros de la burguesía de la época de los Reyes Católicos. Casa y huerta fueron declaradas Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento en 2001.

Abandonadas durante siglos la casa se transforma en viviendas en el siglo XIX, actualmente es sede de la Fundación Blas Infante, y la huerta en un lugar de abastecimiento de higos, moras, nísperos, limones, naranjas de los árboles existentes y de los productos hortícolas que se cultivaron en época de necesidad.

Los más antiguos del lugar recuerdan sus aventuras entre los restos de acequias, pozos, aljibes y albercas que formaban este jardín-huerta, restos ya desaparecidos bajo un rellano de escombros que ha ido colmatando y nivelando este singular espacio. Según estos veteranos vecinos desde el brocal de este pozo tapado podía accederse al antiguo Convento del Valle.

El 15 de febrero de 2004 se inauguraba de forma vecinal la ocupación del espacio para uso y disfrute del vecindario. Diferentes asociaciones y colectivos agrupados en la Plataforma La Noria han presentado a las administraciones diferentes reivindicaciones, alegaciones, propuestas y actividades para que este espacio se recupere para la ciudad como área verde en una zona de nuestro casco histórico que adolece especialmente de estos equipamientos.

El PGOU del 2006 hereda íntegramente lo determinado en el de 1987, según el cual se construirán dos bloques de viviendas públicas en la fachada externa a calle Enladrillada quedando el resto de la zona de huerta como jardín semiprivado. De hacerse esto la huerta pasaría a tener 1.300 metros cuadrados de los 4.340 actuales. Sin embargo, entre ambos momentos, la Junta de Andalucía declara Bien de Interés Cultural a la integridad de la huerta, casa y dos adarves en el año 2001.

Diferentes actividades son dinamizadas desde la Plataforma La Noria, permitiendo disfrutar de actividades medioambientales, comidas populares, cine de verano, jornadas de juegos infantiles, actuaciones musicales, teatrales, talleres de pintura, etc.




Uno de los proyectos más destacados es la creación de un programa de huertos escolares con los colegios públicos del entorno. Unos 800 escolares han realizado múltiples jornadas de trabajo en torno a la cultura hortofrutícola y medioambiental, creándose una pequeña infraestructura de huertos donde los niños aprenden a semillar, trasplantar, distinguir variedades, tratar plagas, instalar sistemas de riego, etc.

Próximamente están previstas excavaciones arqueológicas, una vez termine el curso escolar y finalice el programa de huertos escolares que actualmente sigue realizándose con los niños de los colegios Sor Ángela, Calderón de la Barca y CEIP Nuevo (Antiguo Padre Manjón)




El barrio está necesitado de espacios verdes, de lugares de ocio y socialización. Los resultados de los trabajos arqueológicos se tornarán determinantes a la hora de decidir qué pasará con este enclave, ya que aunque el Ayuntamiento ha desestimado las alegaciones para que se construyan las viviendas es de suponer que la última palabra provenga de la Junta de Andalucía.

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