
Parece que por fin va a imperar el sentido común en la
Avenida pseudopeatonalizada. La
noticia de la próxima implementación de un carril bici en ella y en la calle San Fernando supone un punto de cordura en el caos en que se había convertido el tránsito por esta zona monumental de nuestra ciudad. Si bien desde que se renovaron estos espacios ya existía una señalización (bastante somera eso sí) para el acceso con bicis justo por donde ahora irán los carriles, la verdad es que era escasamente respetada.
Y es que si hay lugares donde cobra sentido la existencia de carriles bici es en aquellos espacios de cierta amplitud donde se ha suprimido la circulación de vehículos a motor. El ciclista podrá circular por una zona señalizada al efecto y el peatón podrá por fin caminar y pasear con la tranquilidad que requiere una ciudad humanizada sin el estrés de que una bici pueda atravesarse de forma inesperada, al menos eso espero...
Que ciclistas y peatones compartan espacios es algo que siempre me ha parecido un disparate, máxime cuando hablamos de formas de trasladarse que están reñidas por su diferente velocidad, la segregación en virtud de la misma es algo que
vienen propugnando expertos en la materia, sin duda es lo más cómodo y lo más seguro para todos.

De esta manera, Avenida y calle San Fernando seguirán siendo espacios circulatorios gracias al tranvía y a la bici. Y lo que es más importante, reforzarán su precario carácter peatonal (aún a costa de reducir su espacio) para que sigan siendo lugares de convivencia, de paseo y disfrute del entorno que tanto ha mejorado desde la supresión del tránsito de los vehículos a motor, pero que en ningún caso puede decirse con propiedad que sean espacios peatonales.
Otra cosa será el pretendido carril bici hasta la Alameda, no me lo imagino atravesando O'Donnell, Sierpes, Tetuán o Cuna... pero ya hablaremos de ello...
El siguiente paso debería ser la prohibición de circular subido a una bici por aceras y espacios peatonales donde no haya carriles señalizados para su uso, confío en que el Tribunal Supremo confirme las sentencias del TSJA al respecto, la bicicleta sigue siendo un vehículo les guste o no a los señores y señoras que gobiernan en la Plaza Nueva.
Y como sigue siendo un vehículo, lo más razonable hubiera sido que en aquellos lugares donde no se ha restringido el tránsito motorizado compartiera espacio con los demás vehículos, creando una cultura ciclista integrada en el tráfico donde la educación vial tenga preponderancia, en vez de tirar por el camino más corto, pero más caro, de crear carriles bici a diestro y siniestro en detrimento del espacio peatonal y de los tan necesarios aparcamientos.
Infografía carriles bici:
El Correo de Andalucía